Pátzcuaro

Mojigangas en Pátzcuaro, una tradición que perdura; por Hermila Solís

Las mojigangas forman parte de nuestro entorno cultural: Hermila Solís

Escrito por Hermila Solís

Ver danzar a las mojigangas me llevan a evocar recuerdos de hace un par de décadas, donde de la mano de mi familia me sorprendían y emocionaban estos tradicionales y gigantescos personajes. Para mí era todo un espectáculo ver danzar a las mojigangas en la plaza Vasco de Quiroga y por las principales calles de Pátzcuaro, después supe que cada año sucedía, previo al 8 de diciembre cuando se celebra la fiesta de Nuestra Señora de la Salud.

Mojigangas en Pátzcuaro por Hermila Solís
Las mojigangas alcanzan los 3 y hasta los 4 metros de altura. Foto del 2019.

La tradición señala que los gigantes o cabezudos formaban parte de las fiestas de Santa Teresa en Ávila, cabecera de la provincia de Madrigal, terruño de don Vasco. Se dice que fue la fuente de inspiración para la creación de las mojigangas en Pátzcuaro, las cuales propiciaron que los originarios o naturales se congregaran, lo cual ayudó para su evangelización. También se dice que en España eran utilizadas para representar a personajes de manera satírica por su aspecto cómico y exótica vestimenta.

Recuerdo la impresión de contemplar a las mojigangas, algunas alcanzan los 3 y hasta los 4 metros de altura, hechas de cartón prensado, carrizo y cubiertas de tela, “bailan” de manera rítmica bajo los acordes de la música de cuerdas, haciéndose presentes los domingos de noviembre por las principales plazas y calles de nuestra ciudad.

Mojigangas en Pátzcuaro por Hermila Solís
Las mojigangas forman parte de nuestro entorno cultural: Hermila Solís

En Pátzcuaro, cada 8 de diciembre se celebra a la Virgen de la Salud. Esta imagen fue elaborada a petición expresa de don Vasco de Quiroga hace cerca de 480 años, con una antigua técnica artesanal prehispánica conocida como “pasta de caña de maíz”. En la fiesta patronal, tradicionalmente las mojigangas ingresan a la Basílica a bailar en honor a la Virgen.

Las mojigangas han pasado a formar parte de nuestro entorno cultural y desde hace varias generaciones la familia Tena Mora, y en su momento, doña Esperancita Correa y Eugenio Calderón, han ayudado a que la tradición se conserve.

Doña Teresa Castello de Iturbide en el libro Pátzcuaro Cedazo de Recuerdos dice: “Antiguamente también salían las mojigangas el día de Corpus, acompañadas de la tradicional tarasca, representada por una gigantesca tortuga que ahuyentaba a los chiquillos”.

En muchos sentidos, la vida nos ha cambiado en este año tan difícil, pero estoy segura que la tradición perdurará y volveremos a ver a las mojigangas danzar al ritmo de la música, para que nuestros niños se asombren y las disfruten como alguna vez lo hicimos nosotros.

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